sábado, 29 de agosto de 2009


Este ádios no maquilla un hasta luego, este nunca no esconde un ojalá. Esta ceniza no juega con fuego, este ciego no mira para atrás, este notario firma lo que escribo, esta letra no la protestaré, ahorrate el acuse del recibo, estas vísperas son las de después. A este ruido tan huérfano de padre no le voy a permitirle que taladre, a un corazón podrido de latir, este pez ya no muere por tu boca, esta loca se va con otra loco, estos ojos no lloran más por tí.

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